Nuestra Filosofía

Carta de Convocatoria al Congreso de Panamá Autor: Simón Bolívar

“Después de quince años de sacrificios consagrados a la libertad de América, para obtener el sistema de garantías que, en paz y guerra, sea el escudo de nuestro nuevo destino, es tiempo ya de que los intereses y las relaciones que unen entre sí a las repúblicas americanas, antes colonias españolas, tengan una base fundamental que eternice, si es posible, la duración de estos gobiernos.Entablar aquel sistema y consolidar el poder de este gran cuerpo político, pertenece al ejercicio de una autoridad sublime, que dirija la política de nuestros gobiernos, cuyo influjo mantenga la uniformidad de sus principios, y cuyo nombre calme nuestras tempestades. Tan respetable autoridad no puede existir sino en una asamblea de plenipotenciarios nombrados por cada una de nuestras repúblicas, y reunidos bajo los auspicios de la victoria, obtenida por nuestras armas contra el poder español. Profundamente penetrado de estas ideas invité en el año 1822 a los Gobiernos de México, Perú, Chile y Buenos Aires, para que formásemos una confederación, y reuniésemos en el Istmo de Panamá una asamblea de plenipotenciarios de cada Estado; que nos sirviese de consejo en los grandes conflictos, de punto de contacto en los peligros comunes, de fiel intérprete en los tratados públicos cuando ocurran dificultades, y de conciliador, en fin, de nuestras diferencias. Parece que si el mundo hubiese de elegir su capital, el Istmo de Panamá, sería señalado para este augusto destino, colocado como está en el centro del globo, viendo por una parte el Asia, y por el otro el África y la Europa. El Istmo de Panamá ha sido ofrecido por el Gobierno de Colombia, para este fin, en los tratados existentes. El Istmo está a igual distancia de las extremidades; y por esta causa podría ser el lugar provisorio de la primera asamblea de los confederados. Nada ciertamente podrá llenar tanto los ardientes votos de mi corazón, como la conformidad que espero de los gobiernos confederados a realizar este augusto acto de la América. El día que nuestros plenipotenciarios hagan el canje de sus poderes, se fijará en la historia diplomática de América una época inmortal. Cuando, después de cien siglos, la posteridad busque el origen de nuestro derecho público, y recuerden los pactos que consolidaron su destino, registrarán con respeto los protocolos del Istmo. En él, encontrarán el plan de las primeras alianzas, que trazará la marcha de nuestras relaciones con el universo. ¿Qué será entonces el Istmo de Corinto comparado con el de Panamá?”.

Simón Bolívar. Lima, 7 de diciembre de 1824.Obtenido de "http://es.wikisource.org/wiki/Convocatoria_al_Congreso_de_Panam%C3%A1

 

Nuestra filosofía

Queremos compartir con ustedes algunos elementos de nuestra filosofía

1- Creemos en la Paz Mundial.  Por ello somos parte del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares (CTBT), como una de las estaciones de sistema internacional de vigilancia (IMS) del cumplimiento del Tratado.  Somos la Estación RN50 de radionucleidos.  La estación está situada en la Universidad de Panamá, pues creemos que las Universidades deben ser las depositarias y creadoras del saber universal.

2- Somos de filosofía socio- constructivista  porque estamos convencidos que la inteligencia se construye.  Para ello hay que crear las mejores condiciones para que el  proceso mediante el cual las personas aprenden a aprender, se realice en condiciones óptimas.

3- Creemos en las virtudes del trabajo.  Una inteligencia sin trabajo o un trabajo sin inteligencia no es competitivo.  Por ello el trabajo inteligente dignifica al hombre.   Esto nos lleva a tener un grupo de trabajo que llamamos faena educativa, en corto lo llamamos faenaedu.       

4- Pensamos que la ciencia es el arma más poderosa para transformar la naturaleza y la sociedad de manera que el ser humano obtenga una vida mejor, sin agredir el ambiente, sin conflictos sociales destructores.  

5- Nuestra filosofía nos hace concebir una universidad donde a pesar de la libertad de cátedra que debe reinar, al mismo tiempo se deben aceptar reglas rigurosas, en el trabajo y en la academia.  La Universidad es democrática por cuanto recibe a las personas de todos los estratos, pero no debe practicar el democratísimo porque la mayoría no determina las leyes de la naturaleza.